Hoy estuve varios minutos mirando un botón de LinkedIn.

Open to Work.
¿Lo pongo?
¿No lo pongo?

Parece una decisión bastante menor. Hasta que sos vos quien tiene que tomarla.

Después de más de 19 años de trayectoria profesional —los últimos 7 dentro de una misma organización— volver a mostrarme disponible frente al mercado tuvo algo extrañamente vulnerable.

Y apareció una pregunta bastante más interesante:

¿Qué creo que dice de mí estar buscando trabajo?

¿Necesidad?
¿Urgencia?
¿Que algo salió mal?

Hasta que me di cuenta de algo bastante obvio:

Estoy buscando una nueva oportunidad profesional.
Y no hay nada que esconder ahí.

No hice un post cuando terminó mi etapa en OMINT.

Después de siete años, necesitaba tiempo antes de escribir sobre ese cierre.

Fueron años de muchísimo aprendizaje, desafíos y transformación, pero especialmente de personas con las que tuve la oportunidad de aprender y construir. Personas y experiencias que hoy también forman parte de mi configuración profesional.

Pero antes de contar qué terminaba, necesitaba entender qué estaba empezando.

Y terminé haciendo conmigo algo que llevo toda mi vida profesional haciendo con organizaciones, equipos y proyectos:

observar el sistema, entender su configuración actual y preguntarme qué necesita reconfigurarse para lo que viene.

Desde mi formación universitaria hasta hoy, una misma pregunta atravesó mi recorrido:

¿Cómo podemos mejorar un sistema a partir de nuevas correspondencias entre sus procesos, recursos, tecnologías y talentos?

La tecnología fue cambiando.

Desde herramientas mucho más simples hasta las posibilidades que hoy abre la inteligencia artificial.

Pero para mí nunca fue el fin.

Siempre fue un medio para ampliar las capacidades de un sistema.

Y quizás por eso este momento de transformación tecnológica acelerada me encuentra haciendo lo que hice siempre: aprendiendo, actualizándome, experimentando y construyendo.

En estos meses profundicé mi trabajo con IA y nuevas arquitecturas tecnológicas, seguí desarrollando mi práctica de consultoría, publiqué mi primer libro, construí nuevas soluciones y continué desarrollando FLOW, mi propio método para observar sistemas, detectar correspondencias y explorar nuevas configuraciones posibles.

No fueron meses de espera.

Fueron meses de reconfiguración.

Y también de prospectiva: mirar lo construido no solamente para entender de dónde vengo, sino para decidir qué configuración profesional quiero construir hacia adelante.

Hoy quiero seguir desarrollando mi práctica de consultoría y, al mismo tiempo, abrirme a una nueva oportunidad profesional donde pueda poner mis más de 19 años de experiencia al servicio de lo que mejor sé hacer:

acompañar la reconfiguración de sistemas, procesos y organizaciones frente al cambio y la adopción tecnológica, integrando tecnología y talentos para generar nuevas capacidades.

Así que sí.

Estrenando frame. ●

#OpenToWork

No porque tenga completamente resuelto qué forma va a tomar lo que viene.

Lo puse porque quiero ser correspondiente con el momento en el que estoy.

Y quizás atreverse, esta vez, sea algo bastante menos espectacular de lo que parece:

reconocer nuestra configuración actual, hacer visibles las correspondencias que ya no funcionan y atrevernos a construir una nueva.